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Rejuvenecimiento facial en Nicaragua

Rejuvenecimiento Facial

Implantada mediante una jeringuilla de aguja muy fina, la infiltración es un método no quirúrgico y prácticamente indoloro de gran eficacia a la hora de rejuvenecer nuestro rostro. Una técnica que permite rellenar las arrugas o matizar las imperfecciones faciales sin tener que someterse a intervenciones quirúrgicas de mayor envergadura ni modificar nuestros hábitos de vida.

La clave del éxito de este tratamiento de restauración facial sin cirugía parece estar en la nueva generación de productos dermatológicos sin riesgo de alergias que, implantados bajo la piel, consiguen rellenar las arrugas y surcos, aumentar el volumen de los labios y corregir las pequeñas cicatrices en sólo dos sesiones de pocos minutos cada una realizadas sin anestesia. Y sin tener que alterar nuestra vida normal. Hemos hablado sobre ello con el doctor Vicente del Pino, cirujano plástico y director médico de la Clínica Serrano 76 de Madrid, quien nos ha dado las claves del éxito de la llamada "intervención del mediodía" que cada vez es más solicitada -si bien por motivos diferentes- por personas de todas las edades.

La intervención del mediodía

Aproximadamente el 60% de las personas que se someten a este tratamiento de relleno facial -nos diría el doctor- son personas -hombres y mujeres- de más de 35 años que quieren rejuvenecer pero sin pasar por el quirófano. Es toda una nueva filosofía.
Como nos explicaría el doctor Del Pino, en los últimos años se ha venido observando una tendencia en el campo de la estética y es que las personas prefieren hacerse pequeñas intervenciones e ir mitigando las huellas del paso de los años para no llegar a tener que someterse a tratamientos más agresivos como el lifting.
"Es algo así -continua Del Pino- como 'embellece con el tiempo. No te hagas viejo y trates de reparar los daños sino prevé el envejecimiento'".
Y a esta nueva filosofía se apuntan personas mayores de 35 años que quieren eliminar determinadas arrugas pero también jóvenes de hasta 25 que, sobre todo, acuden a su clínica para aumentar el volumen de sus labios. Por lo general, y según su experiencia, la gente más joven -de entre 20 y 30 años- desea mayor volumen de labios o rellenar las pequeñas cicatrices del acné. A partir de los 35 lo que más se demanda es el relleno de los surcos y de las arrugas profundas. "En todos los casos el resultado es que la gente dice que te ve mejor pero no sabe por qué. Es decir que, bien hecho, el relleno facial o el aumento de labios no se debe notar porque da unos resultados estéticos, normales, naturales".
Y todo en sólo dos sesiones -una de aplicación de la infiltración y otra de retoque- de pocos minutos cada una. Precisamente por la rapidez de su aplicación este tratamiento se conoce como "intervención del mediodía" ya que no altera en absoluto la vida normal de la persona que se somete a ella. Simplemente, la persona en cuestión llega a la clínica, se le infiltra la cantidad determinada en las zonas que se vayan a tratar y ya puede volver a sus ocupaciones habituales. Las infiltraciones carecen de las complicaciones y riesgos que se pueden asociar a una cirugía y no provocan ningún efecto secundario más allá de una ligera hinchazón que desaparece a los pocos minutos.

Cerco a las arrugas

Las infiltraciones están indicadas especialmente para el relleno de surcos y arrugas y la corrección de pequeñas cicatrices en la piel del rostro como consecuencia de traumatismos o de huellas dejadas por el acné. Principalmente se usan para rellenar el rictus nasogeniano que va de la nariz a la comisura de los labios aunque también es útil para tratar algunas arrugas del entrecejo. "Eso sí -reconoce Del Pino- con las patas de gallo los resultados no son demasiado buenos ya que se trata de arrugas muy superficiales y existe riesgo de que el producto infiltrado pueda apreciarse a simple vista o blanquee la zona. Para las patas de gallo se recomiendan otros tratamientos."
En cuanto a los materiales empleados para hacer el relleno dérmico, hasta ahora se usaba colágeno de origen bovino y ácido hialurónico, un producto de síntesis creado en el laboratorio. El problema es que estas sustancias duraban muy poco -apenas unos meses- lo que obligaba a realizar retoques frecuentes. Otra nueva generación de productos llegó a conseguir una duración de tres años pero, al final, el implante era reabsorbido por el organismo. "Lo último y más duradero es el gel Aquamid, que contiene un 2,5% de poliacrilamida reticulada y un 97,5% de agua apirogénica y que es el que yo utilizo - apostilla del Pino-. Con él, los resultados están garantizados durante al menos cinco años".
Caber añadir que las investigaciones toxicológicas y clínicas realizadas han demostrado que se trata de un gel atóxico, estable y no reabsorbible. "Esta sustancia -nos explica Del Pino- añade volumen a la piel o a los labios y restablece los contornos según el grado de corrección deseado. Se administra de forma subcutánea con una aguja fina y se convierte en una parte estable del tejido conjuntivo de la zona tratada. Por eso el organismo no lo reabsorbe".
A continuación nos explicaría que la inyección de gel puede hacerse bajo anestesia local aunque para la corrección de arrugas y pliegues no es necesaria porque la intervención es prácticamente indolora. El gel se inyecta de forma retrógrada en el tejido subcutáneo y se va retirando la aguja a medida que se va dispensando dicha sustancia. Tras la inyección basta dar un ligero masaje para garantizar su correcta distribución. Este proceso apenas dura unos minutos. Pasados treinta días de esta primera sesión se cita al paciente para una segunda en la que se revisa su estado general y se le hace, si fuera necesario, algún retoque. Según Del Pino, el procedimiento lógico y recomendable a la hora de hacerse infiltraciones para el relleno dérmico se resume en cinco pasos: corrección del entrecejo, aumento de los pómulos, aumento del mentón, corrección de las comisuras e infracomisuras bucales y mejoría de la turgencia y/o espesor labial. "Siguiendo este procedimiento -apostilla- se logra mejorar la estética del rostro pero sin hacer cambios radicales".

Eternamente jóvenes

Lo cierto continuaría diciéndonos- es que el relleno dérmico da resultados espectaculares a la hora de eliminar las arrugas del entrecejo y de las comisuras bucales pero lo ideal es asociarlo a los otros dos tratamientos de rejuvenecimiento facial sin cirugía que son el botox único tratamiento efectivo para las patas de gallo- y el láser de erbio, que es ideal para la reestructuración de la piel. Pero junto a esto, lo último es un tratamiento norteamericano que se llama "Ial System". Con él se hace una infiltración de ácido hialurónico mediante técnicas de mesoterapia facial y sesiones de peeling. Lo que se completa el abanico de los tratamientos no quirúrgicos para tener una piel joven y bella.
En resumen, los tratamientos de restauración facial sin cirugía parecen ser la apuesta de futuro en el campo de la estética y su desarrollo y perfeccionamiento será un arma más en la lucha contra las imperfecciones y las huellas que en nuestra piel deja el paso del tiempo.

Escrito por CIEENZA S.A.S en Colombia para: Nicaragua